Columna de opinión del Rector Ennio Vivaldi publicada en El Mercurio, el 29 de septiembre de 2016.

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En nuestro país por mucho tiempo se evitó hablar de universidades. Una vez al año, con la primavera, el tema cobraba alguna notoriedad al discutirse la Ley de Presupuestos de la Nación. Así, asuntos como asignaciones de fondos o sistemas de becas y créditos, estacionalmente, ingresaban a la conciencia del país, o al menos del legislador.

A pesar de que el modelo impuesto en nuestro país fue drásticamente criticado desde su origen, recién hace algunos años el descontento estudiantil obligó a asumir sus múltiples iniquidades.

Pero cuando este año se formalizó la presentación de un proyecto de educación superior, este recibió críticas drásticas y generalizadas. Parecería entonces que el Gobierno no supo convocar a las fuerzas que propugnaban un cambio importante en el actual estado de cosas (si bien, concedamos, unir fuerzas en el Chile actual no es tarea fácil).

Curiosamente, la ferocidad de los ataques recibidos bien podría constituir un atenuante para el Gobierno. Es un índice de que hay fuerzas poderosas empeñadas en que este modelo extremo e inédito no cambie. En ningún lugar del mundo se ha intentado aplicar a las universidades los principios de mercado propios del sector privado tan brutal, textual y poco imaginativamente como se ha hecho en nuestro país.

Más aún, cualquier intento por devolver al ámbito público una responsabilidad real en educación superior es distorsionado como un retorno a un pasado estatista. En realidad, tal acción implicaría volver al presente, a los estándares de cualquier país contemporáneo. No se puede seriamente concebir un proyecto modernizador sin una interacción coherente entre Estado y universidades.

Las modificaciones que se hagan ahora al proyecto deben precisamente interpretar una voluntad de cambio. La discusión misma debe también devolvernos a una atmósfera en que prime el espíritu de colaboración, propio de la vida académica, en vez de la ingenua fe en la competencia y en el reduccionismo financiero, propios del modelo. Porque, cuando una vez al año se ha hablado de universidades, concordante con esa visión del mundo, la discusión se ha limitado a cuánta agua se permitirá a cada universidad llevar a su molino. La metáfora es casi literal.

Para dificultar aún más un proceso de cambios, el Estado debe asumir una situación generada por él mismo: no tener injerencia en las universidades a las que concurre la enorme mayoría de los estudiantes. Cualquier camino hacia un futuro sistema de educación terciaria racional debe ser compatibilizado con el respeto por la situación de muchos jóvenes que no tienen culpa de las distorsiones del presente. Financiar las universidades, impedir el lucro, garantizar la calidad y asegurar la inclusión serán cuestiones fundamentales en la próxima ley.

En general, hoy el Estado cumple un rol curioso, semejante a un contador partidor a la hora de proveer agua a los molinos. De ahí el interés anual por la discusión de la Ley de Presupuestos.

Esta forma de entender el rol del Estado en el sistema universitario ha sido trágica. El ambiente del país tampoco ayuda. En el Chile contemporáneo no es fácil parafrasear a Kennedy y decir: “No te preguntes lo que el Estado puede hacer por tu universidad, sino lo que tu universidad puede hacer por el Estado”.

Es hora de ser constructivos. No serlo constituiría una irresponsabilidad demasiado grande para con el futuro del país. Este proceso, independientemente de cómo comenzó, debe resultar en una ley que interprete a la ciudadanía. Concordantemente, nuestra universidad ha iniciado un proceso en el que toda la comunidad se comprometerá en impulsar la educación superior pública de Chile.

Esperamos que, en esta primavera que comienza, la discusión sobre universidades se dé en un contexto distinto. Que se genere un ámbito de trabajo colaborativo para el conjunto del sistema universitario. Que el Estado asuma su responsabilidad frente a sus jóvenes. Que reconstruya una relación con sus propias universidades en tareas convergentes y sinérgicas. Que aquellas universidades para las cuales ser públicas es cuestión definitoria se articulen en un sistema de instituciones estatales de educación superior.

En esa relación lo primordial no es cuánto más o menos financiamiento el Estado les dará a sus universidades respecto de las otras. Lo verdaderamente importante es la certeza de un propósito compartido. En cualquier sociedad, el asumir esa tarea común es clave para su desarrollo y progreso en los ámbitos social, económico, científico y cultural.

Ennio Vivaldi
Rector de la Universidad de Chile
Presidente y vocero del Consorcio de Universidades del Estado de Chile

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SEREMI DE SALUD MODIFICA AREAS AFECTADAS POR MAREA ROJA

MAPA WEB

Una modificación a la apertura realizada para la extracción de mariscos realizo la Secretaría Regional Ministerial de Salud, tras diversos análisis que dieron cuenta de la presencia de algunos productos con veneno del tipo paralizante, la institución de salud en forma precautoria decidió modificar la resolución exenta 1204, emitida el 25 de agosto

De acuerdo a la resolución exenta 1221, la institución de salud prohíbe la extracción de recursos tumbaos y culengues agregándose ahora además las especies navajuelas y navajas, en los sectores de Islas Mechuque, Voique, Ceniac, Taucolon, Grupo Islas Butachauques, Quicavi, Canal Caucahue, Sector Costero de Quemchi, todas pertenecientes a Comuna de Quemchi.

La resolución prohíbe además la extracción de choritos y ostras provenientes de los centros de cultivo ubicados en Punta Queler e Isla Aulin, ambas de la comuna de Quemchi.

Además, la nueva resolución prohíbe la extracción del recurso picoroco en el sector de Los Bajos, de Carelmapu.

 

Fuente SEREMI de Salud de Los Lagos

TAntesana

MAREA ROJA: INFORME INCONSISTENTE CON LA INCERTIDUMBRE Y LA TRAGEDIA AMBIENTAL Y SOCIAL DE CHILOÉ

 

Columna del Dr. Tarsicio Antezana, Presidente de ADAC Chiloé publicada por El Mostrador

El Grupo de Expertos encargado de “estudiar el fenómeno de la Marea Roja, determinar sus causas y el vínculo con el vertimiento de salmones, aseguró en el Informe Preliminar, del 18 de agosto,que el vertimiento de 4 mil toneladas de salmones muertosefectuado a 75 millas náuticas al oeste de la costa de Chiloé, no tuvorelación directa con las floraciones de algas nocivas en la regiónAunque detectaron un foco de alta concentración de amonio en el lugar del vertimiento y de acuerdo al “escenario meteorológico y oceanográfico descartaron un transporte hacia la costa de los nutrientes generados por la descomposición de salmones vertidos mar afuera”.

Sin embargo, entre el período del vertimiento (14-23 de marzo) y el crucero de 5 días iniciado el 27 de mayo, transcurrieron dos meses, y el océano está lejos de ser estático e invariable en esa zona. Por tanto, si bien el informe pudiera descartar el vínculo entre vertimiento y “origen” de la Marea Roja, no nos parece sustentable el intento de “descartar del todo” que el “escenario meteorológico y oceanográfico” que fundamentó su conclusión, no pudo variar.

Si se acepta que pudo variar, el transporte de la masa contaminante pudo tener otra dirección y destino, y haber sido causa o condición adicional o principal para explicar la magnitud, extensión y toxicidad de esta Marea Roja.

En efecto, estas características fueron destacadas por los mismos participantes antes del crucero, al decir que “vamos a ir a la zona donde hubo el vertimiento de salmones, vamos a tomar muestras de diversos tipos con el fin de tratar de ver si hay alguna relación con el florecimiento de algas” y “las razones más plausibles por las cuales se dio este fenómeno, con la magnitud que ocurrió en el sur de país”.

Desafío extraordinario para un improvisado y único crucero de 5 días, ya que si bien la Marea Roja corresponde a un florecimiento masivo de alguna especie de alga nociva, surge como resultado de múltiples y complejas interacciones en un ambiente cuya estructura y funcionamiento son intrínsecamente complejas y variables. De hecho, se produce un cambio tan caótico en toda la comunidad planctónica, que la gran diversidad natural de especies en equilibrio transiente, su productividad y la trama trófica que sustentan colapsan drásticamente, debido a la competitividad poblacional y dominancia de una sola especie de altísima toxicidad.

Por tanto, es la comprensión integral o ecosistémica de este fenómeno, con las adaptaciones fisiológicas de esas microalgas, su crecimiento poblacional y su impacto en la comunidad pelágica, lo que podría permitir su predicción o prognosis.

Por eso que los simples monitoreos de parámetros y variables ayudan, pero están lejos de ser suficientes y acertados como estrategia de pronóstico de Mareas Rojas. Más aún cuando estos monitoreos no han considerado la concentración de amonio, compuesto orgánico que favorece el crecimiento poblacional deAlexandrium catenella y gatilla mareas rojas, las intensifica y aumenta su toxicidad (según amplia literatura extranjera).

Reconociendo el prestigio de la Academia de Ciencias y de los científicos a cargo del crucero en sus especialidades (que, salvo excepción, no son las mareas rojas) el Informe Preliminar en referencia:

1.- No responde al objetivo focal, que fue “estudiar el fenómeno de la Marea Roja y determinar sus causas y el vínculo entre el vertimiento de salmones y el fenómeno de floración de algas nocivas”. Este no se redujo entonces a descartar el vínculo entre Marea Roja y vertimiento, sino que fue entendido o debió entenderse como el de determinar las causas que explicaran su intensidad, magnitud, extensión, toxicidad y eventualmente su permanencia o recurrencia. El Informe los elude y se reduce a descartar el vertimiento como origen de la Marea Roja, aunque la Marea Roja preexistía y ha existido aun antes de la industria acuícola.

2.- El Informe evita referirse a causas naturales esgrimidas a priori y sin datos locales por el Gobierno y parte de la academia para explicar la magnitud de esta Marea Roja, tales como el Cambio Climático Global, Acidificación del Océano y El Niño. Se habría esperado que el Informe Preliminar hubiera sustentado o descartado la aseveración, incluso la de una experta al terminar el crucero, de que “la Marea Roja junto con El Niño estaban en retirada”. Se trata de una confusa y no resuelta polémica porque alternativamente muchos científicos han evidenciado y la ciudadanía presume que el incremento de nutrientes y especialmente el amonio y la eutroficación son condicionantes significativos de las mareas rojas, además de otras condiciones oceanográficas locales, como la estabilidad de la columna de agua, y de una gran diversidad de otros factores independientes de esos fenómenos globales.

3.- El Informe elude referirse además: al Mar Interior, a la concentración y distribución de nutrientes (y amonio en especial), y desde luego elude referirse a la eutroficación del Mar Interior y Exterior de Chiloé y cualquier otro impacto ambiental (o ¿social?) de la gran empresa acuícola. Más aún, el Informe elude el vínculo del vertimiento de salmones y las mortandades de peces y mariscos que, aunque no estaba entre los objetivos señalados por el Gobierno, es todavía motivo de confusión, preocupación e indignación de parte de la ciudadanía.

4.- El Informe elude también cualquier relación de la Marea Roja y de las condiciones encontradas en ese crucero con la estructura de la comunidad pelágica, bentónica, trama trófica, etc., etc., lo que habría sido consistente con una investigación con visión integral de tan complejo sistema. Los estudiantes y expertos en biología marina y sobre todo en oceanografía así lo entienden desde muy temprano en su formación; confiamos en que no escapará a los expertos y se resolverá en el Informe Final.

¿Dónde está el Informe del grupo de expertos en ciencias económicas y en ciencias sociales de la Academia de Ciencias? ¿Cómo no haber dispuesto un plan de continuidad inmediata para estudiar el seguimiento de la Marea Roja? ¿Dónde está el grupo de expertos permanente y dedicación preferente para los estudios del Mar Interior? ¿Cómo se refleja, al fin, la función orientadora de la ciencia y de la academia que les cabe sobre la economía, la política y el desarrollo de la nación? Esperemos que este hito entre ciencia y sociedad derive en un plan sólido y a largo plazo para la investigación y la formación de excelencia en Chiloé, que orienteun desarrollo sostenible, privilegiando la identidad y la cultura a través de una eficazparticipación de sus comunidades y pueblos originarios.

5.- El informe elude mencionar los supuestos de las hipótesis de trabajo que se habrán planteado y las limitantes en la etapa de experimentación y análisis de datos y resultados. Ellas son necesarias para entender y aceptar la drasticidad de la conclusión de descartar del todo el vínculo de vertimiento y marea roja.

El Informe se basa en un “escenario meteorológico y oceanográfico”, dado por el viento predominanteen el periodo del vertimiento(14-23 marzo), en la región que era propicio para el transporte de material hacia el norte y hacia el oeste, no hacia la costa” y que el foco de altas concentraciones de amonio detectadas en la zona del vertimiento no fueron observadas entre el punto de vertimiento y la costa sino en el lugar del vertimiento.

Surgen las siguientes dudas:

a.- Si la concentración de amonio medida en el crucero fue altísima en el lugar del vertimiento, ¿cuál habrá sido su concentración dos meses antes, cuando se efectuó el vertimiento? ¿Se puede razonablemente esgrimir que esas concentraciones de amonio u otros contaminantes vertidos habrían sido órdenes de magnitud mayores considerando el efecto de dilución o dispersión durante ese período en un ambiente altamente turbulento? ¿Se habrían dispersado esas altas concentraciones originales de “nutrientes” hasta alcanzar la costa, con algún efecto esperado en la Marea Roja? ¿E incluso en la mortandad de mariscos?

b.- Si se presume que ese transporte, “deducido de vientos y no medido” en el momento ni después del vertimiento, corresponde al salmón que habría permanecido en la capa superficial cercana a la acción de los vientos (combinada con efecto Coriolis), ¿se estaría ignorando o minimizando la dirección general de la corriente transoceánica llamada Deriva del Oeste que va hacia la costa? Más aún, siendo el salmón vertido más denso que el agua, ¿se debería haber hundido y alcanzado capas intermedias o profundas antes de llegar al fondo. ¿En qué dirección y velocidad habría sido su transporte? En efecto, la Corriente de Gunther o Agua Ecuatorial Subsuperficial cuyo núcleo se encuentra cerca de los 250 m proviene del Ecuador, se extiende al menos hasta Chiloé, y penetra a los canales interiores más profundos (por ejemplo, Golfo Corcovado). Por tanto, aguas intermedias o profundas en la localidad de vertimiento, pudieran haber transportado esos contaminantes hacia el Sur y hacia la costa, a diferencia de lo aseverado en el Informe Preliminar y por una distancia de al menos 130 km en los 30 días que mediaron entre vertimiento y las primeras mortandades masivas de mariscos (velocidad computada: 5 cm/sec).

c.- Si se presume que los vientos durante el período de vertimientoque fundamentarían ese transporte fueron N y W, ¿cómo fueron los vientos durante los dos meses posteriores al vertimiento? Por los menos los chilotes saben de las variaciones bruscas en la dirección y velocidad de los vientos. ¿Cómo poder descartar vientos en otra dirección e incluso opuestos a la sugerida durante el vertimiento, consistente con la variabilidad día-día en una región tan turbulenta? Computando velocidades representativas de corrientes someras como la de Humboldt (10-30 cm/sec), equivalentes a 8-25 km/día y presumiendo unidireccionalidad de la Deriva del Oeste hacia la costa, sumado esto a transportes erráticos relacionados con la formación de filamentos, meandros y remolinos de amplias magnitudes, surgen alternativas muy diferentes al transporte sugerido para “descartar todo vínculo” entre vertimiento de salmón con la Marea Roja, lo cual se podría extrapolar también con la mortandad de mariscos.

Por tanto, el Informe Preliminar puede descartar el origen de la Marea Roja por efecto del vertimiento, pero no puede, a nuestro entender, descartar el transporte eventual de los contaminantes vertidos mar afuera, hacia y hasta la costa de Chiloé. Y, en consecuencia, no puede sustentar el descarte de “todo vínculo con laMarea Roja cercana a la costa ni en su intensidad, mantención,dispersión y toxicidad.

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Fig 1.- Sobreposición de los sistemas autóctonos: ecológico, rural y gobierno en un sector del mar interior de Chiloé, con el sistema foráneo o alóctono de la gran empresa acuícola salmonera, de mitilidos y exportadora. Se destaca en el mismo el actual vínculo preferente del sistema gobierno con la gran empresa salmonera y exportadora.

Aunque el Gobierno acotó los objetivos al grupo de expertos excluyendo el estudio de la eutroficación y la contaminación del Mar Interior y Exterior de Chiloé y la relación del vertimiento con la mortandad de mariscos, el Informe Preliminar también los elude. Será muy importante y éticamente necesario que el Informe Final contenga la información sobre la distribución de focos menores o significativos de amonio, nutrientes, antibióticos, hormonas y otros contaminantes eventuales de la industria del salmón y de mitílidos. Estos son los temas aún pendientes que no se han resuelto o presentan gran confusión y que afligen a la ciudadanía y también a la academia y quizás a la gran empresa acuícola.

Confiamos en que los expertos conocen y perciben muy bien la complejidad y variabilidad del sistema oceánico en interior de Chiloé, como también experimentan las restricciones logísticas, presupuestarias e institucionales para realizar las investigaciones necesarias. A pesar de nuestras restricciones en cuanto a la rigurosidad del Informe, valoramos su disposición de acudir al llamado de la Academia de Ciencias y del Ministerio de Economía a enfrentar con tal valentía y audacia un proyecto de investigación de tan alta repercusión ambiental y presión social.

Sin embargo, no concordamos con la evaluación de la Presidenta de la Academia de Ciencias, quienagregó que “este informe constituye un hito en la relación entre la ciencia y nuestra sociedad”. Este hitono nos parece tan promisorio al ver cómo se recurre a la academia para buscar soluciones de emergencia, post mórtem y muy parciales como se deriva de este informe.

Visto así, más parece una desvinculación de la ciencia por la sociedad y revela la improvisación de la política científica en el mar y la más fatal imposición del poder económico y político en la gestión científica. Lamentablemente este hito no apunta en la dirección apropiada en el análisis y en la investigación de sistemas de alta complejidad, como el Mar Interior y Exterior de Chiloé. Se ha hecho evidente que el ambiente marino sobrepasa lo meramente físico y biótico, e involucra además lo social, lo económico y lo político, como universos interactuantes a considerar en el marco de la gestión.

¿Dónde está el Informe del grupo de expertos en ciencias económicas y en ciencias sociales de la Academia de Ciencias? ¿Cómo no haber dispuesto un plan de continuidad inmediata para estudiar el seguimiento de la Marea Roja? ¿Dónde está el grupo de expertos permanente y dedicación preferente para los estudios del Mar Interior? ¿Cómo se refleja, al fin, la función orientadora de la ciencia y de la academia que les cabe sobre la economía, la política y el desarrollo de la nación? Esperemos que este hito entre ciencia y sociedad derive en un plan sólido y a largo plazo para la investigación y la formación de excelencia en Chiloé, que oriente un desarrollo sostenible, privilegiando la identidad y la cultura a través de una eficaz participación de sus comunidades y pueblos originarios.

U. de Chile exhibe película restaurada que registró primera expedición a la Antártica

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La muestra gratuita de la película “South” el próximo 30 de agosto –primera proyección de la cinta en nuestro país-, rinde homenaje a la gesta histórica de los primeros hombres que intentaron pisar el Polo Sur. La proyección del filme busca, además, introducir a la audiencia en las particularidades de la restauración fílmica y el valor de la conservación de los archivos cinematográficos.

“Hacia finales de 1914, la expedición del inglés Ernest Shackleton aspiraba a ser la primera en llegar al punto exacto del Polo Sur, pero la inclemente geografía de la Antártica lo hace encallar en 1915, aplastando al barco y dejando en pleno descampado a toda la tripulación”. Así comienza la reseña de la película “South” (1919, 81 minutos), una producción cinematográfica que registra la vida de estos exploradores entre los hielos y las condiciones del más absoluto aislamiento que entonces significaba este lugar del mundo.

De su rescate han pasado 100 años y para Chile conjuga algo más que una hazaña admirable, puesto que quien estuvo a cargo de la misión de auxilio fue el marino chileno Luis Pardo, quien se transformó en el primer representante oficial del gobierno de Chile en suelo antártico.

La Universidad de Chile conmemora este centenario, celebrado tanto a nivel nacional como internacional, con la exhibición de este registro histórico restaurado, que por primera vez se presenta en nuestro país. “South es uno de los primeros registros cinematográficos que se conocen en el continente Antártico y es bastante anómalo dentro de la historia del cine. En él se da cuenta de paisajes y de elementos que hoy día ya son prácticamente inexistentes”, señaló Luis Horta, coordinador de la Cineteca de la U. de Chile y académico del Instituto de la Comunicación e Imagen, unidad a cargo de Sala Sazié, Cine en Casa Central junto a la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones.

El autor del filme es Frank Hurley, uno de los más importantes fotógrafos del siglo XX y parte de la expedición de Shackleton. “Es primera vez que un cineasta registra desde el interior una catástrofe como ésta”, relató Horta, quien también da detalles del valor patrimonial de este archivo compilado en 1919. “Los materiales con que se filma son del año 1915, que es cuando la expedición queda atrapada en los hielos. Esto quiere decir que corresponde a una película del período del cine mudo, donde tenían una técnica propia del período, que es que la película se coloreaba”, detalló. Estos materiales corresponden a los que fueron recuperados por el British Film Institute a través de la restauración.

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La proyección de South es parte de la programación del ciclo de cine en Sala Sazié de Casa Central, organizado por la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones y la Cineteca de la U. de Chile, el que cuenta con una con nutrida programación a lo largo del año, con películas de calidad artística, cultural e histórica.

En ese sentido, Luis Horta entiende como un compromiso de la Universidad “exhibir sistemáticamente películas patrimoniales, que tengan un valor histórico y que en estos momentos no están siendo proyectadas en ningún tipo de sala comercial en nuestro país y escasamente en salas de cine arte. Y esto mismo tiene que ver con la idea de enseñar a la gente el valor que tiene el cine como un elemento patrimonial”.

Como todas las películas proyectadas en Sala Sazié, South contará con un espacio de discusión y análisis entre el público e investigadores, académicos y realizadores. “En esta oportunidad vamos a hablar de elementos que de pronto pueden ser medio desconocidos para el común de la gente, que es qué significa la restauración fílmica, cuál es el rol de los archivos cinematográficos en el mundo contemporáneo y hacer lectura también sobre la obra, vinculándolo con una serie de imaginarios sobre el mar, la cultura marítima, y en este caso también sobre el paisaje y el territorio”.

La idea del foro posterior a la exhibición es rescatar el acto de ver en colectivo junto con abrir un espacio que no solamente sea de difusión, sino también de reflexión, “con el objetivo de formar espectadores críticos que también conozcan elementos historiográficos y que circulen en una conversación”, finalizó Horta.

South será exhibida, de forma gratuita, el martes 30 de agosto a las 19:00 horas en la Sala Enrique Sazié de la Casa Central de la Universidad de Chile.